Si usted está leyendo esta página es probable que esté verificando -amargamente- que los datos almacenados digitalmente en un medio magnético son frágiles. Los datos no accesibles por medios convencionales, es decir, perdidos temporal o definitivamente, son doblemente frágiles.
Al proponer nuestro servicio de Recuperación de Datos encontramos un dilema. Por una parte, debemos comunicarle al potencial cliente una imagen de idoneidad e inspirarle confianza en que resolveremos su problema... pero no tanto. He aquí la explicación:
Hemos recuperado datos importantes a centenares de clientes, a quienes les habían dicho que no había nada que hacer. La mayoría de los trabajos que recibimos ya han pasado, al menos, por las manos de un técnico que hizo un diagnóstico inicial del estado del dispositivo de almacenamiento. De hecho, un buen porcentaje de nuestros clientes son profesionales del gremio informático. Por este motivo nuestro primer impulso es comunicar a cualquier persona que haya perdido datos, que no se resigne a una pérdida definitiva y que nos dé la oportunidad de intentar recuperarlos. Que, aunque técnicos profesionales y de buena fe le hayan dicho que no hay posibilidad de recuperación, nosotros hemos desarrollado aproximaciones originales de alta tecnología a este tipo de problemas.
Por otra parte, al decir que los datos siempre se pueden recuperar y que casi siempre lo lograremos, lamentablemente hemos inducido en alguna ocasión a que, antes de recurrir a nuestro servicio, alguien haya introducido nuevas fallas importantes en el disco, limitando o impidiendo así la recuperación.
El razonamiento que podría hacer un técnico sería: perdido por perdido, antes de llevar el disco de mi cliente a CompExcell, trataré de hacer todo lo que se me ocurra, cambiar plaquetas, calentarlo, enfriarlo, golpearlo, otros, para ver si lo “revivo”. (Este tipo de aberraciones tecnológicas circulan en Internet.) En última instancia, si no tengo buenos resultados, sé que siempre puedo recurrir a CompExcell, donde pueden resolver cualquier problema...
No es así. (Lamentamos hacer este llamado a la realidad a nuestros clientes más cándidos.) Conocemos todos los discos actualmente en el mercado, sus fallas típicas y sus defectos de diseño. Podemos recuperar la gran mayoría de los problemas que sufren los discos “por muerte natural”. El porcentaje de éxito baja considerablemente con discos que, tras un problema, fueron sucesivamente rematados por el técnico o usuario inclinado al bricolage.
Todos los días, escuchamos descripciones telefónicas de problemas de perdida de datos. Nuestra conclusión -paradójica- es que lo mejor que le puede pasar a un usuario es que su disco se rompa al punto de no permitirle ningún tipo de acceso más. En esos casos, generalmente, logramos recuperaciones perfectas. Espero que usted esté leyendo esto antes y no después.